Según estimaciones del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), más de la mitad de los productores del campo en Tabasco y Tlaxcala son víctimas del robo de sus animales e insumos, así como de amenazas, extorsiones y secuestros, dio a conocer el periódico El Universal.
Según ese texto periodístico, Tabasco, donde el morenista Javier May Rodríguez comenzó a gobernar este mes, es el estado en que la inseguridad limita más el abasto de alimentos. El 51.9 % de sus agroproductores han sido víctimas de estos problemas que, según empresarios, terminan subiendo los precios al consumidor.
En segundo puesto aparece Tlaxcala, donde gobierna Lorena Cuéllar Cisneros, también de Morena, con una tasa de 51.3 %, y en tercer lugar se encuentra Aguascalientes, a cargo de María Teresa Jiménez Esquivel, del PAN, donde la delincuencia pasa factura a 46.5 % de sus productores agropecuarios.
De acuerdo con Gustavo Vargas Farías, uno de los productores tlaxcaltecas afectados, del año pasado a enero de 2024, sumaban al menos 12 denuncias por atracos cometidos durante las madrugadas, lo mismo en agravio de gente que tenía tres cabezas de ganado de diversas especies hasta más de 130 animales. También registraron robo de maquinaria, vehículos y remolques.
Sin embargo, según el productor, la cifra negra sería de unos 50 atracos “porque no todos los afectados pudimos presentar las denuncias y por eso no hay carpetas de investigación. Incluso, se han llevado ropa, objetos personales, calzado”.
En su momento, lamentó que hasta ahora no haya avance en las indagatorias, pese a que las autoridades respectivas saben dónde está “una casa de seguridad en Natívitas, a donde llevan el ganado, vehículos, remolques, cruzando prácticamente el estado, de la zona oriente hasta allá”.
En todo el territorio nacional, según la información dada a conocer en las páginas del periódico El Universal, 3.7 millones de productores del campo tienen alguna dificultad para realizar sus actividades, de los cuales 22.8 % de agroproductores sufren específicamente problemas de inseguridad.
Estos abarcan “robo de sus animales o insumos, amenazas, extorsiones y secuestros, entre otros, y afectan la productividad de la unidad agropecuaria”, precisó el Coneval, organismo encargado de medir la pobreza y que el gobierno propone desaparecer para que sus funciones las absorba el Inegi.
Con información de Faro Tlax