- En otros países del orbe y entidades federativas del país, los espectáculos taurinos enfrentan problemas, tales como las suspensiones ordenadas por el Poder Judicial
Mientras en diferentes países del orbe y ya en diversas entidades federativas del país, las corridas de toro enfrentan problemas para llevarse a cabo, Tlaxcala es una de las pocas donde esta tradición continúa sin enfrentar crisis de por medio.
La única ocasión en que la fiesta brava se vio en peligro fue durante la pandemia. Por eso motivo, y debido a las medidas sanitarias que las autoridades sanitarias impusieron, fueron suspendidas durante meses.
De hecho, en agosto de 2020, después de más de cinco meses sin actividad taurina, en Tlaxcala fue presentada una serie de corridas de toros sin público, transmitidas por un canal de televisión de pago. El primer festejo fue un concurso ganadero y un mano a mano entre los matadores mexicanos Jerónimo y Arturo Macías.
Ahora, ante la proximidad de la tradicional Feria de Tlaxcala, el estado se prepara para la realización de tres corridas de toros, una novillada y dos festivales de aficionados prácticos.
Pero la actividad de la fiesta brava en Tlaxcala no es fortuita. Este espectáculo es considerado un bien cultural y material, y eso solo sucede en otras cinco entidades federativas del país, que son Hidalgo, Querétaro, Michoacán, Guanajuato y Zacatecas, además de Tlaxcala.
No solo eso, pues el Instituto del Desarrollo Taurino es la única institución pública en el país en apoyo de la tauromaquia.
Sin embargo, no todas las entidades federativas del país enfrentan una situación favorable. Tal vez porque desde 1980, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) consideró que la tauromaquia no es otra cosa que la tortura, el comercio y la matanza de animales ante los espectadores, que traumatiza a los niños e, incluso, a cierto tipo de adultos, además de que desnaturaliza la relación hombre-animal.
Hoy en día, sólo hay ocho países donde se realizan corridas de toros: México, España, Venezuela, Colombia, Perú, Ecuador, Francia y Portugal. En el resto del mundo están prohibidas por considerar que es una forma de maltrato hacia los animales.
En el caso de nuestro país, en Sonora, Guerrero y Coahuila están prohibidos los espectáculos taurinos, y en otras más existen crisis severas por órdenes judiciales de suspensión.
El último caso se presentó en el vecino estado de Puebla, después de que el Movimiento Animalista de Puebla anunció por medio de su cuenta de Twitter la cancelación de la corrida de toros programada para el 4 de octubre en el municipio de San Francisco Ixtacamaxtitlán, después de que el Poder Judicial de la Federación concedió la suspensión de la corrida.
En esa entidad federativa, Ixtacamaxtitlán se sumó a los municipios de Zacatlán, Texmelucan, Teziutlán y Puebla, donde las corridas de toros fueron suspendidas
Pero nuestro vecino estado no es el único donde las corridas enfrentan problemas. En septiembre de 2022 la organización denominada Resistencia Defensa Animal Colectivo” presentó en la Asamblea Legislativa de la Ciudad de México una iniciativa ciudadana para prohibir las corridas de toros en la capital del país.
La iniciativa establece que en las corridas de toros se “maltratan y torturan a toros, novillos y becerros”, ante lo cual se pronuncian por su prohibición. Así lo establece su iniciativa: “Queda prohibida la celebración de espectáculos públicos o privados, incluyendo los espectáculos a domicilio, fijos o itinerantes, donde profiera maltrato, dolor castigo, sufrimiento o que pudiera llevar a la pérdida de la vida a toros, novillos y becerros, que en consecuencia se prohíba la celebración de este tipo de espectáculos, sin perjuicio de las penas que para tal efecto establece el Código Penal para el Distrito Federal”.
Además, propone sanciones a quienes infrinjan la ley a través de multas de 6 mil a 30 mil Unidades de Medida y Actualización.
No es la única iniciativa de ese tipo. En junio de 2019 la diputada Pilar Lozano Mac Donald, del grupo parlamentario de Movimiento Ciudadano, presentó una iniciativa para prohibir las conductas de maltrato o acciones que impliquen tortura o matanza en las corridas donde se lidien toros, novillos y, en general, cualquier tipo de bóvido.
La iniciativa señala que aunque algunas personas creen que la tauromaquia es tradición y cultura, no puede ser considerada así porque no cultiva el espíritu ni las facultades intelectuales de quienes las practican, ni mucho menos de los que la frecuentan.
Además, sostiene que en el fondo es un espectáculo donde se practica la violencia y se fomenta el desprecio hacia los animales, afectando no sólo los derechos de la sociedad (al no procurar un medio ambiente sano, porque a los espectadores se les incentiva a permanecer indiferentes ante el sufrimiento de un ser vivo), sino también los derechos del animal por no brindarle cuidado y respeto como ser sintiente.
En ese contexto es que Tlaxcala se ha convertido en un oasis para desarrollar espectáculos taurinos en nuestro país, lo cual resulta altamente positivo para el estado, considerando existen al menos 37 ganaderías de toros de lidia, todas registradas en la Asociación Nacional de Criadores de Toros de Lidia.

