Durante el diálogo circular de este día, el titular de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) de Tlaxcala, Alberto Martín Perea Marrufo,dejó en claro que la implementación del mando único en los municipios de Tlaxcala no depende de una urgencia operativa, sino de una cadena de decisiones políticas que culminan en la gobernadora.
El funcionario explicó que, si bien la ley contempla causales para aplicar este esquema de seguridad, la activación del mando coordinado sólo procede si los presidentes municipales o sus cabildos así lo determinan, dejando la responsabilidad inicial en las autoridades locales.
Así mismo, precisó que aun con el aval municipal, la decisión debe ser sometida al Consejo Estatal de Seguridad, órgano que funge como filtro institucional antes de que el tema llegue a la gobernadora, quien dijo “la gobernadora cuenta con voto de calidad y es la que nos instruirá para su implementación”.
Aunque insistió en que “todo es coordinado”, la declaración evidencia que el mando coordinado no es una estrategia automática ni preventiva, sino un mecanismo condicionado a acuerdos, trámites y voluntades, mientras los municipios continúan enfrentando retos de seguridad con recursos limitados.