El CRIAT transforma la vida de niños con discapacidad en Tlaxcala

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* El Gobierno del estado y el SEDIF han logrado encender un faro de esperanza para las familias

Detrás de cada terapia, cada sonrisa y cada pequeño avance, hay una historia de lucha familiar y un sueño compartido que los niños con discapacidad tengan una vida digna, plena y con oportunidades, ese sueño hoy es realidad gracias al Centro de Rehabilitación, Inclusión y Autismo Tlaxcala (CRIAT).

Aida Espejel, madre de la pequeña Evangeline, llegó desde el municipio de Hueyotlipan para contar cómo este centro ha cambiado su vida y la de su hija.

Evangeline recibe terapia pulmonar de lenguaje, ocupacional, VitalStim y rehabilitación, un acompañamiento integral que antes solo existía en clínicas privadas al alcance de unos cuantos debido a los altos costos en los servicios, hoy los servicios están al alcance de todos pues se aplica un estudio socioeconómico de las familias.

“Tener un hijo con discapacidad es un proceso largo y lento, pero aquí encontramos el apoyo que tanto necesitábamos. Más que nada, es mantener su vida y darles la oportunidad de avanzar”, compartió Aida con la voz quebrada por la emoción pero agradecida porque “por fin el gobierno volteó a ver a este sector de la población”.

El beneficio del CRIAT trasciende lo médico, pues para las familias tlaxcaltecas, significa: ahorro económico significativo, al recibir terapias especializadas sin costo, liberando recursos para alimentación, vivienda y medicamentos; cercanía y acompañamiento, evitando traslados costosos a otros estados y esperanza y certeza, al contar con un equipo profesional que cree en el potencial de cada niño.

“Durante años nos hizo falta un centro especializado en discapacidad infantil. Hoy, la gobernadora Lorena Cuéllar y Mariana Espinosa de los Monteros Cuéllar voltearon a ver a esta población que por décadas fue invisibilizada. Eso no tiene precio”, afirmó Aida.

El CRIAT no es solo un edificio con equipamiento; es un abrazo colectivo a las familias que todos los días luchan por sus hijos. Es la constatación de que, cuando el gobierno pone en el centro a las personas, la transformación es real.

Tlaxcala ya no es el mismo. Hoy es un estado que incluye, que abraza y que camina de la mano de sus niños con discapacidad. El CRIAT es la prueba de que un futuro más humano es posible.