El campo busca una nueva ruta con Ana Lilia Rivera

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* Productores, comuneros y académicos plantean un Plan Integral para el Campo Tlaxcalteca y cuestionan un modelo basado únicamente en apoyos asistenciales.

El campo tlaxcalteca vuelve a colocarse en el centro del debate político. Productores, comuneros, dirigentes campesinos y académicos anunciaron una alianza para impulsar un Plan Integral para el Campo Tlaxcalteca, al tiempo que expresaron su respaldo a la senadora Ana Lilia Rivera Rivera.

El planteamiento busca ir más allá de los programas de apoyo directo y propone una política de Estado que incorpore a los productores en el diseño de las decisiones públicas, particularmente en materia de producción, comercialización y precios.

El anuncio fue encabezado por José Durán Vera, coordinador nacional de la Unión Campesina Democrática (UCD); José Isabel Juárez Torres, dirigente estatal de la organización, y Marco Antonio Castillo Hernández, acompañados por representantes de ejidos, comunidades y del sector académico.

Del asistencialismo a una política de Estado

La principal crítica de los participantes apunta al modelo de apoyos que, consideran, no ha resuelto los problemas estructurales de productividad y comercialización que enfrenta el sector.

Durante la conferencia utilizaron una expresión que sintetizó su reclamo: “Ya no queremos un gobierno que solo entregue palitas y pollitos”, en referencia a programas basados en la distribución de herramientas menores y animales de traspatio.

En contraste, plantean construir un “Estado dinamizador”, con productores participando directamente en la definición de las políticas públicas y con instrumentos que permitan mejorar las condiciones de producción y comercialización.

Entre sus propuestas se encuentran la revisión de los precios de garantía, mecanismos de comercialización y políticas de respaldo para cultivos considerados estratégicos para Tlaxcala.

Maíz, trigo, avena y cebada, en el centro de la propuesta

La iniciativa contempla cinco cultivos como eje de atención: maíz, trigo, avena, cebada y maíz forrajero.

La apuesta pretende enfrentar algunos de los problemas que históricamente han limitado al sector: la fragmentación de la propiedad agrícola, el minifundio, la migración rural y la dependencia de intermediarios para colocar las cosechas.

Para los impulsores del proyecto, el reto no consiste únicamente en aumentar los apoyos, sino en generar condiciones para que producir en el campo vuelva a ser económicamente viable.

El componente político

El respaldo anunciado a Ana Lilia Rivera agrega una dimensión política a la propuesta agrícola.

La alianza reúne organizaciones campesinas, representantes comunitarios y perfiles vinculados con el ámbito académico alrededor de una agenda que pretende colocar al campo como uno de los temas centrales de la discusión pública rumbo al futuro político de Tlaxcala.

La presencia de la UCD, organización con trayectoria en asuntos relacionados con la tenencia de la tierra y la defensa del sector campesino, busca aportar una estructura territorial y experiencia comunitaria a la iniciativa.

Por ahora, el proyecto representa una propuesta política y sectorial para cambiar la relación entre el gobierno y el campo.