El autotrén se descarrila: Gobierno del Estado detiene el proyecto de movilidad futurista

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El Gobierno del Estado de Tlaxcala ha decidido oficialmente cancelar el proyecto del Autotrén, una solución de movilidad sustentable que había sido anunciada con bombo y platillo en marzo de 2023, de acuerdo con un acuerdo intersecretarial publicado el 12 de noviembre en el Periódico Oficial, el proyecto fue considerado inviable debido a su alto costo y a que no generaba un impacto significativo en la mejora del transporte público de la capital del estado.

El Autotrén consistía en un sistema de transporte elevado y automatizado, 100% eléctrico, que iba a recorrer dos kilómetros a lo largo del Boulevard Guillermo Valle, conectando la Unidad Interdisciplinaria de Ingeniería (UPIIT) con el Jardín Botánico de Tizatlán, en un tiempo estimado de apenas 3 minutos, este proyecto, desarrollado por una empresa privada, había sido presentado como una solución innovadora para mejorar la movilidad urbana, convirtiendo a Tlaxcala en la primera ciudad en implementar esta tecnología a nivel mundial.

De acuerdo con un estudio de viabilidad realizado por la Secretaría de Movilidad y Transporte (SMyT), en el tramo proyectado para el Autotrén operan actualmente 850 unidades de transporte colectivo, que circulan al menos seis veces al día y brindan servicio a aproximadamente 96,900 usuarios, sin embargo, el análisis reveló que el Autotrén solo podría captar a 2,500 pasajeros en descenso, lo que representaría apenas un 2.5% del total de la ruta, mientras que en ascenso se estimaba un flujo de 1,700 pasajeros, lo que equivale al 1.75% del aprovechamiento total.

Además tras una evaluación técnica y económica, seis dependencias estatales decidieron dejar sin efecto tanto el acuerdo que autorizaba el proyecto como la Declaratoria de Necesidad Pública que lo respaldaba, el servicio de Autotrén estaba previsto para iniciar en octubre de 2023, pero nunca llegó a materializarse.

El gobierno estatal argumentó que, aunque el proyecto tenía un enfoque sustentable y prometía ser una alternativa de transporte eficiente, los costos de su implementación y operación eran elevados, y no se consideraba que representara una mejora real en la movilidad de la población.

Este revés para el proyecto, que en su momento fue presentado como una propuesta de vanguardia en términos de transporte urbano, refleja las dificultades para llevar a cabo iniciativas tecnológicas de gran escala, especialmente cuando se enfrentan a desafíos financieros y operativos.