MARTÍN RODRÍGUEZ HERNÁNDEZ/INNOMBRABLE
MARTÍN RODRÍGUEZ HERNÁNDEZ/INNOMBRABLE
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En Tlaxcala, el límite entre lo institucional y lo partidista parece diluirse cada vez más, y la Secretaría de Educación Pública del Estado (SEPE), junto con la Unidad de Servicios Educativos de Tlaxcala (USET), ofrece un ejemplo reciente y preocupante.

Javier Fragoso Ramírez, director de Cultura y Recreación de la SEPE, reconoció públicamente haber extendido una invitación a trabajadores de honorarios, de confianza y administrativos de la dependencia para asistir a un evento que, según él, desconocía su carácter político.

En sus palabras: “Fue una simple invitación a nuestro personal […] lo desconocíamos el motivo, ahí no sale ningún nombre, era una invitación porque llevamos una amistad con el presidente de Ixtacuixtla, nos invitó y esa fue la invitación”.

Sin embargo, lo que Fragoso omitió mencionar es un detalle clave: el presidente municipal de Ixtacuixtla que extendió la invitación había sido previamente secretario particular del titular de la SEPE, Homero Meneses Hernández. Esta omisión cobra relevancia cuando se constata que el evento tenía como propósito respaldar las aspiraciones políticas de Alfonso Sánchez García, alcalde de Tlaxcala capital, quien pretende ser impuesto en Morena rumbo a la candidatura al Gobierno del Estado para 2027.

A la pregunta directa de si sabía que el acto era en apoyo a Sánchez García, Fragoso respondió: “Hasta ese momento no lo sabía”, con una aparente sinceridad que resulta difícil de sostener ante el contexto.

Horas después de que esta información saliera a la luz, trabajadores de oficinas centrales hicieron llegar evidencias fotográficas que muestran la presencia de funcionarios de alto nivel de la SEPE-USET en otro acto celebrado el pasado viernes y que habría sido convocado por las autoridades de la misma institución

Ahí aparecen Cecilia Quechol, asesora jurídica de Homero Meneses; Sergio Enrique Reséndiz, director de Educación Básica; Heriberto Gómez Rivera, jefe del Departamento Jurídico; y Augusto Macías, director de Finanzas. Todos ellos aparecen junto a empleados que, según diversas denuncias, se sienten condicionados a participar bajo la amenaza implícita de perder su empleo.

Este patrón no es aislado. Trabajadores de honorarios y de confianza han sido observados en múltiples reuniones políticas orientadas a favorecer al aspirante Sánchez García, sin que hasta ahora exista una respuesta institucional clara ni medidas de protección para quienes se resisten a esta presión.

La pregunta ineludible es si las máximas autoridades de la SEPE —Homero Meneses Hernández y quienes operan en su círculo cercano, incluido Rafael Bañuelos realmente desconocían el trasfondo político de estas “invitaciones”. Negarlo sería poco creíble, dado el nivel jerárquico de los involucrados y las relaciones personales documentadas.

En un contexto donde la educación pública debería mantenerse al margen de los procesos electorales, el uso de la estructura institucional para fines partidistas no solo vulnera la neutralidad que exige el servicio público, sino que genera un clima de coacción laboral inaceptable. Los trabajadores de la SEPE-USET exigen certeza de que su permanencia y condiciones laborales no dependan de su alineación política.

La ciudadanía tlaxcalteca espera que las autoridades educativas —y el propio Gobierno del Estado— asuman responsabilidad, investiguen estos hechos y garanticen que la Secretaría de Educación no se convierta en un instrumento de campañas prematuras. De lo contrario, el daño a la credibilidad institucional será difícil de reparar.

Las tres de ley… 1- Suma y Une por Tlaxcala es un movimiento ciudadano plural, apartidista y no electoral en este momento, que busca colocar a Tlaxcala al centro mediante la unidad colectiva, la participación activa de la sociedad civil y el rechazo a la polarización y al “dedazo” partidista anticipado rumbo a 2027.
Eso me dijeron ayer Reinaldo Acoltzi, Eréndira Jiménez y Fernando León.

2-El grupo pretende ser un puente abierto a empresarios, profesionistas, amas de casa, exfuncionarios y ciudadanos de diversos orígenes políticos con el objetivo de despertar conciencias, combatir la apatía y el miedo ciudadano, y promover una agenda de reflexión colectiva sobre el futuro del estado. Insisten en que no buscan candidaturas inmediatas… no inmediatas.

3- Y sin embargo apuestan por tocar puertas de todos los partidos, privilegiando el sentido común, tocar el voto indeciso a través de redes sociales, territorio y causas compartidas. Se niegan a doblarse ante el poder hegemónico y llaman a no quedarse en silencio, recordando la historia indómita tlaxcalteca para exigir ética pública, planeación de altura y gobiernos eficientes. Solo ellos saben si hay más fé que calculo en su estrategia.