El pasado 1 de agosto entró en funciones la Fiscalía General de Justicia del Estado (FGJ), y aunque su titular Ernestina Carro Roldán, refrendó su compromiso de trabajar bajo los principios de legalidad, objetividad, eficiencia, profesionalismo, inmediatez, derechos humanos, imparcialidad y perspectiva género, se ha hecho lo contrario.
Prueba de esto, es la disminución de las Agencias del Ministerio Público, al quitar las respectivas del municipio de Tlaxco, Chiautempan, Zacatelco y Nativitas.
De acuerdo con un documento enviado a este portal, en donde se detalla la ubicación de las agencias del MP de las Zonas Norte y Sur, se observa que la de Tlaxco se integró a la de Apizaco, mientras que la de Chiautempan ahora forma parte de Tlaxcala, y las de Zacatelco y Nativitas a Ixtacuixtla.
De esta forma, la Agencia de Apizaco atenderá a 12 municipios, la de Huamantla a 10, Calpulalpan 6, Tlaxcala a 13, Ixtacuixtla a 10 y la de San Pablo del Monte 9.
De acuerdo con expertos, este movimiento no beneficia el objetivo planteado de disminuir la delincuencia y abonar a la cultura de la denuncia, al contrario, la ciudadanía podría optar por no acudir, ya que las agencias del MP, se encuentran lejanas a sus municipios.
Además, señalan que, en lugar de disminuir, las agencias del MP deben extenderse a otras localidades como Cuapiaxtla y Tequexquitla (que forman parte de la de Huamantla) y operar en turnos de 24 horas.
