La economía informal en el estado de Tlaxcala registró un crecimiento anual del 3.6 por ciento al cierre del año 2024, de acuerdo con el informe más reciente publicado por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). Este comportamiento refleja una expansión sostenida de las actividades no reguladas por el Estado, donde se incluyen empleos sin seguridad social y negocios no registrados ante Hacienda.
Según los datos del INEGI, el sector informal —que abarca principalmente a unidades económicas manejadas por los propios hogares sin una estructura legal— incrementó sus operaciones en un 6.3 por ciento respecto al año anterior.
A pesar de ello, el número de empleos remunerados dentro de este sector descendió ligeramente en un 0.6 por ciento, aunque los ingresos de los trabajadores aumentaron un significativo 9.2 por ciento.
En contraste, las modalidades de informalidad dentro de unidades formales, es decir, empleos sin prestaciones dentro de empresas registradas, disminuyeron un 0.4 por ciento. Aun así, tanto el número de trabajadores como las remuneraciones en esta subcategoría mostraron un crecimiento marginal.
Aunque Tlaxcala no se encuentra entre las entidades con mayores aumentos en la informalidad —como Sinaloa, Guerrero o Tamaulipas—, los datos reflejan una tendencia creciente que preocupa a especialistas por sus implicaciones en términos de derechos laborales, evasión fiscal y seguridad social.
El repunte en los ingresos dentro del sector informal podría sugerir una leve mejora en el poder adquisitivo de quienes trabajan fuera del sistema formal, pero también pone en evidencia la dificultad persistente de insertar a estos trabajadores en esquemas que garanticen derechos laborales básicos.
