Crece la rebelión interna en el PAN Tlaxcala; acusan exclusión y control familiar

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Un grupo de militantes del Partido Acción Nacional (PAN), encabezado por Pablo Badillo Badillo, Juan Bárcena y Adolfo Escobar Jardines, manifestó públicamente su inconformidad con la conducción política y organizativa del partido en Tlaxcala, a cargo de Miriam Martínez Sánchez, como coordinadora estatal, y Ángelo Gutiérrez Hernández, como dirigente estatal.

A pesar de haber recibido designaciones a las coordinaciones distritales federales, los inconformes señalaron que no se sienten representados por los actuales liderazgos y cuestionaron lo que calificaron como una concentración de las decisiones partidistas en un círculo familiar, además de presuntas prácticas de nepotismo y exclusión de distintos cuadros de la vida interna del blanquiazul.

Durante su posicionamiento, acusaron que la falta de apertura al diálogo y de mecanismos para construir acuerdos ha generado inconformidad entre la militancia y debilitado la participación democrática. «No nos sentimos representados por las reiteradas, evidentes y abusivas prácticas de nepotismo intrapartidista», expresaron.

Ante esta situación, anunciaron la creación de un movimiento interno que pretende reunir a militantes y liderazgos que consideran haber sido desplazados de las decisiones partidistas. Aseguraron que su objetivo es recuperar los espacios de participación, fortalecer la organización y devolverle a la militancia un papel activo en la definición del rumbo político del PAN.

Los participantes sostuvieron que Acción Nacional no debe convertirse en un proyecto de intereses particulares o familiares, sino recuperar su carácter plural y democrático, mediante la inclusión de sus distintas corrientes y expresiones políticas.

En materia electoral, también cuestionaron los posicionamientos de Ángelo Gutiérrez Hernández, a quien atribuyeron la intención de impulsar a su esposa, Miriam Martínez Sánchez, como eventual abanderada de una alianza con otras fuerzas políticas. Frente a ello, consideraron que cualquier candidatura debe definirse a partir de la trayectoria, capacidad y competitividad de los perfiles, y no mediante decisiones anticipadas.

Finalmente, los panistas inconformes plantearon que el fortalecimiento del partido debe ser la prioridad antes de negociar posibles coaliciones electorales.