En rueda de prensa encabezada por la activista Yeny Charrez, diversas colectivas feministas y de víctimas confirmaron los detalles de la marcha por el Día Internacional de la Mujer que se realizará el próximo 8 de marzo, en Tlaxcala.
El objetivo principal es visibilizar y exigir justicia real ante la persistencia de múltiples formas de violencia contra las mujeres, incluyendo la violencia doméstica, institucional, feminicidios, desapariciones, deudas alimentarias y otras agresiones que afectan a mujeres de todas las edades y condiciones, coincidieron todas las ahí reunidas.
La marcha se realizará de manera pacífica, inclusiva y segura, con contingentes específicos para grupos vulnerables como mujeres con discapacidad (incluyendo usuarias de silla de ruedas), adultas mayores, niñas, adolescentes, madres con sus hijos y mujeres sindicalizadas.
En esta oportunidad se invitó a todas las mujeres a participar sin miedo, llevando agua, sombrilla, sombrero, cubrebocas y celular cargado para su protección personal.
En este contexto se destacó que la mayoría de los contingentes serán separatistas, integrados solo por mujeres, niñas y niños, con la excepción del contingente de víctimas y ofendidos, donde también participarán familiares hombres, como padres buscadores.
El punto de reunión principal será el Asta Bandera de la Virgen de Ocotlán a las tres de la tarde, desde donde el contingente principal bajará hacia el centro de Tlaxcala.
Sin embargo, existen múltiples convocatorias y puntos de salida adicionales, por lo que cada participante podrá elegir el contingente que más se identifique con su causa.
Entre las actividades previstas para ese día se encuentran denuncias públicas, tendederos con nombres de agresores y deudores alimentarios, y la presencia de casos emblemáticos, como familiares de Blanca Estela (caso Bora Bora desde Veracruz), Alejandro (joven desaparecido), Tania Acuña y otras víctimas de desaparición y feminicidio.
Durante el mes de marzo se llevarán a cabo diversas actividades complementarias, entre ellas la instalación de un memorial cuya ubicación se anunciará posteriormente, con un llamado al Estado para que lo respete.
Las activistas denunciaron intentos previos de desestabilización, como rumores de cancelación de la marcha, mensajes intimidatorios y posibles infiltraciones, incluyendo hombres encapuchados o personas vinculadas a autoridades.
Paralelamente se deslindaron completamente de cualquier acto violento y acordaron que, en caso de intento de reventar la protesta, las mujeres encapsularán y entregarán a las responsables a las autoridades correspondientes.
Desde el portal de Tlaxcala se hizo un llamado a la Secretaría de Seguridad Ciudadana y al gobierno estatal para que no se infiltren ni criminalicen la marcha, y se cuestionó el posible uso de vallas, criticando que se protejan más los monumentos que a las mujeres.
A los medios de comunicación se les pidió no enfocar rostros de las participantes por seguridad, y por el contrario difundir que la marcha es pacífica y busca respaldar el ejercicio periodístico, sin provocaciones.
Las colectivas rechazaron la politización de la marcha: no se permitirán colores, logos ni presencia partidista organizada, aunque las mujeres afiliadas a partidos podrán participar de manera individual sin utilizar la protesta con fines políticos.
Ahí mismo se reconoció la violencia política que sufren mujeres en cargos públicos, como síndicas, presidentas de comunidad y regidoras.
Finalmente, se reiteró el mensaje de unidad y resiliencia: donde hay fuerza, hay amor, y se continuará luchando hasta que la dignidad y la justicia se conviertan en costumbre. Se espera una amplia participación y se invitó a todas las mujeres a sumarse de forma sorora y segura.
