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La presidenta lució un vestido con un bordado artesanal elaborado por la maestra Virginia Verónica Arce Arce, originaria de San Isidro Buen Suceso, Tlaxcala, quien cuenta con más de 25 años de experiencia en el arte del bordado.
En un hecho histórico, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, encabezó por primera vez el Grito de Independencia, marcando un hito no solo por ser la primera mujer en liderar esta ceremonia, sino también por los elementos culturales y simbólicos que acompañaron la conmemoración del 215 aniversario de la Independencia, así lo destacan medios nacionales e internacionales.
Para la ocasión, Sheinbaum lució un vestido con un bordado artesanal elaborado por la maestra Virginia Verónica Arce Arce, originaria de San Isidro Buen Suceso, Tlaxcala, quien cuenta con más de 25 años de experiencia en el arte del bordado.
El diseño del vestido, una pieza única, fue creado por Thelma Islas Lagunas y Crystel Martínez Torre, mientras que la confección estuvo a cargo de Rocío Castro Cruz.

Este atuendo no solo resaltó la riqueza cultural de Tlaxcala, sino que también simbolizó el reconocimiento al talento artesanal mexicano.
Por primera vez en la historia, la ceremonia del Grito de Independencia contó con una escolta militar completamente integrada por mujeres del Heroico Colegio Militar.
La abanderada, la teniente de Policía Militar Jennifer Samantha Torres Jiménez, originaria del Estado de México, tuvo el honor de entregar la bandera nacional a la presidenta, quien también ostenta el título de Comandanta Suprema de las Fuerzas Armadas.
La escolta estuvo conformada por destacadas mujeres militares: la cabo de Cadetes de 4/o. Año de Infantería, Samira Michel Delgadillo Chávez, de Villa de Tuxtepec, Oaxaca; la cabo de Cadetes de 4/o. Año de Infantería, Itzel Sarahi Martínez Tozcano, de Guadalajara, Jalisco; la cabo de Cadetes de 4/o. Año de Policía Militar, Karla Paola Guevara Pérez, de la Ciudad de México; la cadete de 1/a. de 3/er. Año Policía Militar, Andrea Carvajal Audelo, de San Pedro Juchatengo, Oaxaca; y la cadete de 1/a. de 3/er. Año Zapadores, Yetzelany Gallegos Ortiz, de Santiago Pinotepa Nacional, Oaxaca.
La ceremonia también incluyó un momento sin precedentes: la presidenta retomó la tradición instaurada por el expresidente Andrés Manuel López Obrador de realizar una Guardia de Honor en la Galería de los Presidentes de Palacio Nacional.
En esta ocasión, se incorporó al recorrido el retrato de Leona Vicario, reconocida en 1823 como “Benemérita y Dulcísima Madre de la Patria”.
Este cuadro, un óleo sobre tela del siglo XIX perteneciente al acervo del Museo Nacional de Historia del Castillo de Chapultepec, marca la primera vez que una mujer es incluida en la galería principal de Palacio Nacional.
El retrato de Leona Vicario refleja su legado como una figura clave en la Independencia de México. A los 21 años, Vicario colaboró con la lucha armada como mensajera, apoyando a fugitivos y enviando recursos como dinero y medicinas.
Su compromiso la llevó a ser arrestada en 1813 y nuevamente en 1818, enfrentando encarcelamientos y vigilancia hasta el triunfo del movimiento independentista en 1821. Falleció en 1842, dejando un legado que, junto con el de otras mujeres como Josefa Ortiz, destaca la participación activa de las mujeres en la gesta independentista.
La conmemoración de este 215 Aniversario del Grito de Independencia no solo celebró la lucha por la libertad de México, sino que también destacó el papel de las mujeres en la historia y el presente de la nación.
Con un vestido que enaltece la tradición artesanal, una escolta militar femenina y el reconocimiento a Leona Vicario, Claudia Sheinbaum reafirmó su compromiso con la memoria histórica y la equidad de género, marcando un hito imborrable en la historia de México.
