Miles de personas salieron a las calles este domingo en la capital de Jalisco para exigir a las autoridades una solución a la crisis de calidad del agua que desde hace meses afecta a habitantes de distintas colonias de la Zona Metropolitana de Guadalajara (ZMG).
La megamarcha partió de la Glorieta de La Minerva con dirección a Casa Jalisco, residencia oficial del gobernador emecista Pablo Lemus Navarro, para hacer escuchar sus demandas ante el suministro de agua turbia, con malos olores y con presencia de sedimentos que, aseguran, llega a sus viviendas.
“¡El agua es un derecho, no un privilegio!”, “¡Lemus represor!”, “¡Queremos agua, no represión!” y “¡No es desfile, es protesta!” fueron algunas de las consignas durante el recorrido.
El contingente arribó a Casa Jalisco alrededor de las 13 horas y un grupo de inconformes comenzó a derribar las vallas metálicas que resguardaban el recinto, por lo que se desplegó un fuerte dispositivo de seguridad.
Ante los enfrentamientos que comenzaron a ocurrir en las inmediaciones del inmueble, un equipo antimotines replegó a los manifestantes mediante el uso de gas lacrimógeno y chorros de agua a presión; situación que elevó la tensión entre los asistentes y uniformados pues entre los afectados se encontraban niños y adultos mayores.
A través de redes sociales, se denunció el “secuestro” de al menos 20 personas al interior de Casa Jalisco, además se informó de varias personas lesionadas que ya se encuentran siendo atendidas.
Esta protesta se realiza pese a que el gobierno estatal informó sobre medidas para atender el problema, sin embargo habitantes de la ZMG exigen conocer las causas del problema, medidas correctivas y soluciones que garanticen el acceso a agua limpia y de calidad.
CON INFORMACION DE LA JORNADA