El hallazgo de un cadáver en pleno Centro Histórico de Puebla, ocurrido la mañana del 15 de septiembre de 2025, generó conmoción en Tlaxcala, luego de confirmarse que la víctima era Willibaldo N., de 55 años, originario del municipio de Tetlatlahuca y comerciante de productos lácteos en el mercado Morelos.
El cuerpo fue localizado en el barrio de Analco, a un costado del bulevar 5 de Mayo, envuelto en una lona y acompañado de mensajes de advertencia firmados por un grupo delictivo. Testigos relataron que hombres encapuchados abandonaron los restos junto a una caja de cartón y una lengua humana, a escasos metros de las letras emblemáticas de ese parque.
Willibaldo había sido reportado como desaparecido desde el 13 de septiembre, día en que su esposa, hija y yerno fueron atacados por sujetos armados en inmediaciones del mercado Morelos. Aunque lograron escapar, de él no se supo nada hasta su localización en Puebla. La Fiscalía General del Estado había emitido una ficha de búsqueda en la que se precisaba que fue visto por última vez en la colonia 10 de Mayo.
A través de un comunicado, familiares y amigos denunciaron burocracia y desatención por parte de las autoridades ministeriales, pues en la Fiscalía Especializada en Desaparición de Personas les señalaron que no podrían atender el caso “hasta el lunes” debido al cambio de oficinas.
“Pedimos se hagan las pesquisas con mayor celeridad y sin tanta burocracia, amén de encontrar y castigar a los culpables de tan ruin acción”, se lee en el documento firmado en Puebla el mismo 15 de septiembre.
Los deudos recalcaron que Willibaldo era un comerciante honesto, dedicado al sostén de su familia a través de la venta de lácteos en el mercado Morelos.
El crimen ocurrió a pocas horas de las celebraciones del Grito de Independencia, lo que provocó una fuerte movilización policiaca y expectación pública en una de las principales vialidades de la capital poblana.
El secretario de Seguridad Pública estatal, Francisco Sánchez González, declaró que el homicidio podría estar vinculado a disputas entre grupos criminales y recientes operativos de seguridad en la zona. Sin embargo, familiares y organizaciones sociales han cuestionado esa versión y exigen que la investigación se realice con transparencia y resultados.
