Casa Tlaxcala tendrá un “extranjero” al frente; fue despedido de la 4T

Ricardo Peralta está a partir de hoy como responsable de "Casa Tlaxcala", por lo que la representación de la entidad en la entidad tendrá un "extranjero" al frente; el ex funcionario fue despedido de la 4T en la época de Andrés Manuel López Obrador.
Ricardo Peralta está a partir de hoy como responsable de "Casa Tlaxcala", por lo que la representación de la entidad en la entidad tendrá un "extranjero" al frente; el ex funcionario fue despedido de la 4T en la época de Andrés Manuel López Obrador.
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La designación de Ricardo Peralta Saucedo como nuevo representante de Casa Tlaxcala en la Ciudad de México ha desatado una ola de críticas y malestar en medios locales y círculos políticos tlaxcaltecas, justo en un momento en que la administración estatal busca consolidar su imagen de cercanía con la ciudadanía.

Casa Tlaxcala, ubicada en la capital del país, no es un espacio administrativo cualquiera: funciona como la vitrina oficial del estado, el punto de encuentro para tlaxcaltecas migrantes, promotores culturales y gestores de proyectos que requieren interlocución con dependencias federales.

“Por ello, la expectativa natural es que su titular sea alguien con profundo arraigo tlaxcalteca, trayectoria impecable y capacidad para representar con orgullo la identidad local”, señalan algunos comentarios en redes sociales.

Por si fuera poco Peralta Saucedo llega con un currículum federal cargado de controversias. Exadministrador general de Aduanas en el SAT y subsecretario en la Segob durante la gestión de Olga Sánchez Cordero, fue separado de ambos cargos en medio de señalamientos por presunto tráfico de influencias, facilitación de irregularidades en operaciones aduaneras y vínculos cuestionables que motivaron su salida abrupta. Aunque no hay condenas judiciales firmes, la reiteración de estos episodios en su historial genera desconfianza legítima.

El malestar se acentúa porque Peralta no es originario de Tlaxcala ni tiene vínculos familiares o históricos evidentes con el estado. En un contexto donde ya circulan voces críticas por nombramientos percibidos como “foráneos” o impuestos desde redes externas, su llegada refuerza la percepción de que Casa Tlaxcala se convierte en refugio para perfiles descartados en el ámbito federal, pero reciclados en el estatal morenista.

En Tlaxcala, donde ya hay inconformidad acumulada por otros nombramientos controvertidos en el gobierno estatal, este caso se suma a la lista de decisiones que generan rechazo.

“La ciudadanía exige que la representación en la CDMX refleje mérito local, no favores o reciclajes. De lo contrario, Casa Tlaxcala corre el riesgo de percibirse no como la casa de todos los tlaxcaltecas, sino como un espacio más de polémica y desconexión”, piden en redes sociales.