Aprueba Congreso reformas a la Ley de Protección al Medio Ambiente para prohibir “cañones antigranizo”

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* Reconocen legisladores que la utilización de esta tecnología es causante de la presencia, cada vez más recurrente y por periodos más prolongados, de sequías.

El Congreso del Estado aprobó este martes reformas y adiciones a la Ley de Protección al Medio Ambiente y el Desarrollo Sostenible del Estado de Tlaxcala, en las que se establece la prohibición de alterar el ciclo hidrológico natural a través de los denominados “cañones antigranizo”.

Para establecer esa prohibición fue aprobada la adición del artículo 99 BIS, así como una fracción al artículo 167 de la Ley de Protección al Medio Ambiente y el Desarrollo Sostenible del Estado, donde se prohíbe la alteración del ciclo hidrológico por medio de insumos tecnológicos, y señalar como actividad grave en contra del medio ambiente la utilización de tecnología para su alteración en todo el territorio estatal.

La iniciativa presentada el pasado 7 de noviembre por la diputada Marcela González Castillo fue aprobada por unanimidad de votos, y en el dictamen se reconoce que “los cañones antigranizo generan ondas de presión atmosférica y dispersan las nubes, generando problemas para la agricultura, sobre todo porque a la fecha no están debidamente registrados los mecanismos operacionales, registrales, su mantenimiento y su alcance”.

Las y los legisladores reconocieron que la falta de un marco regulatorio y de normas técnicas para la operación de los cañones antigranizo, así como de indicios claros respecto de la afectación al medio ambiente y el abuso en su aplicación por parte de las grandes transnacionales, obligaron a prohibir expresamente esta actividad debido a que lesiona a productores, campesinos y al ecosistema del estado de Tlaxcala.

El Pleno del Congreso local retomó el hecho de que diversas organizaciones de la sociedad civil han documentado, desde el año 2008, que la aplicación tecnológica de “cañones antigranizo” opera solamente para proteger a las bodegas y almacenes a cielo abierto ubicadas en suelos rurales de los grandes industrales, que de esa manera protegen sus stocks y ahorran millones de pesos en invertir para la instalación de techumbres y velarias.

En esa circunstancia, los diputados subrayaron la necesidad de reformar la legislación para establecer de manera clara la prohibición expresa de los cañones antigranizo, pues “resulta un despropósito que un artefacto cuyo origen se justificó para la protección de los cultivos de alimentos, hoy sea uno de los causantes de la presencia cada vez más recurrente y por periodos más prolongados de sequías.