* El vocero estatal justificó la cancelación o modificación de tres proyectos por razones técnicas, económicas y de viabilidad; pidió contrastar las críticas con las obras que sí avanzan en Tlaxcala.
Por: Néstor Jiménez
El coordinador de Comunicación Social del Gobierno de Tlaxcala, Antonio Martínez Velázquez, rechazó las críticas de la oposición que buscan presentar a la administración de Lorena Cuéllar Cisneros como un gobierno de proyectos fracasados y sostuvo que las tres iniciativas cuestionadas tuvieron circunstancias particulares que impidieron su desarrollo.
Durante su posicionamiento, el funcionario explicó que el proyecto del Autotrén no representó un gasto para el gobierno estatal, debido a que su primera fase estaba contemplada mediante la aportación de un empresario. Sin embargo, el trazo original enfrentó dificultades técnicas porque una parte del recorrido ingresaba a la zona de monumentos, lo que complicaba su autorización ante las instancias correspondientes.
Sobre el Parque de la Juventud, Martínez Velázquez cuestionó las críticas ciudadanas y aseguró que, de acuerdo con la información difundida por el propio gobierno, el anticipo entregado a la empresa fue devuelto. Añadió que también se recuperaron recursos relacionados con el proyecto ejecutivo, por lo que rechazó que se presente el caso como una pérdida económica para la administración.
En cuanto al proyecto del Polo de Economía Circular, explicó que los estudios técnicos, particularmente los relacionados con las condiciones del suelo, revelaron que la instalación de las empresas implicaría costos superiores a los originalmente previstos. Esta situación modificó las condiciones de inversión y provocó que el proyecto dejara de ser económicamente viable para los empresarios interesados.
El vocero también aclaró que otro de los asuntos mencionados en las críticas corresponde a una empresa privada y, por tanto, no debe colocarse en la misma categoría de los proyectos gubernamentales.
Martínez Velázquez argumentó que gobernar implica tomar decisiones frente a circunstancias económicas, geográficas y técnicas que pueden modificar los planes originales. Sostuvo que un proyecto ejecutivo no garantiza necesariamente su ejecución y que las administraciones deben ajustar sus decisiones cuando los estudios demuestran que una iniciativa ya no resulta conveniente.
En contraste, pidió reconocer los proyectos que sí presentan avances, entre ellos las distintas etapas de la Ciudad Administrativa, la Ciudad de la Cultura y el Entretenimiento, la remodelación del recinto ferial y el Polo de Desarrollo, que, afirmó, ya cuenta con empresas que comenzaron a colocar sus primeras piedras.
También mencionó las plantas de tratamiento de aguas residuales como parte de las iniciativas que, desde su perspectiva, representan resultados y experiencias que pueden proyectar a Tlaxcala como referente nacional.
Respecto a la Ciudad del Abastecimiento, señaló que su operación corresponde al Ayuntamiento de Huamantla, al que fue entregada la responsabilidad de administrar el espacio y desarrollar los mecanismos para la asignación de locales y espacios comerciales.
Finalmente, Antonio Martínez Velázquez rechazó que tres proyectos con dificultades de ejecución definan el desempeño de toda una administración estatal y consideró que la discusión pública debe incluir tanto las explicaciones de los proyectos que no prosperaron como los resultados de las obras que continúan en marcha.
