En un escenario político marcado por el descontento hacia los partidos tradicionales, el médico cirujano y ex alcalde de Apizaco, José Fernando León Nava, desnudó su aspiración a contender por la gubernatura de Tlaxcala en las elecciones de 2027, declarando su preferencia por la vía independiente o ciudadana.
Durante una entrevista para EN LÍNEA que se transmite de lunes a viernes en el portal MR Noticias, León Nava fundamentó su decisión en el “desgaste” y la “falta de congruencia” de los partidos políticos.
Criticó que estas estructuras priorizan intereses propios y designan candidatos “desde arriba”, sin un vínculo real con las bases ciudadanas.
“El sistema de partidos está agotado y rebasado por la ciudadanía. Mucha gente no está conforme y busca alternativas, pero no las encuentra”, afirmó el todavía aspirante, descartando buscar el “cobijo” de un partido para no incurrir en “doble discurso”.
Con una trayectoria que abarca los tres niveles de gobierno —como ex regidor, ex diputado local en la LV Legislatura, ex delegado del Infonavit y ex presidente municipal de Apizaco—, León Nava destacó que su movimiento se construye desde el territorio.
Aseguró llevar meses recolectando apoyos y fomentando liderazgos locales de forma “natural y respetuosa”, apegándose a la ley electoral.
“Estamos sembrando esa inquietud. Una vez que entras a la mente de un ciudadano y lo haces reflexionar, empiezas a dejar soldados en el territorio”, explicó, reconociendo los desafíos logísticos y económicos de la ruta independiente.
Su plataforma se sustenta, según expuso, en tres pilares: arraigo tlaxcalteca, honestidad y una formación gubernamental completa.
Como alcalde de Apizaco (2021-2024), mencionó la implementación de mecanismos de participación ciudadana, transparencia en el uso de recursos, y acciones en seguridad pública como la creación de una academia policial y un escuadrón ciclista y canino.
En materia de propuestas, León Nava planteó la necesidad de un “diagnóstico integral del estado”, similar a una “historia clínica”, con atención prioritaria a seguridad pública —reconociendo problemas de subregistro y limitaciones presupuestarias federales—, salud —ante el desabasto y la centralización—, y educación.
Prometió conformar un gabinete con base en la capacidad, sin “afinidades personales”, y gobernar para todos “con empatía y sin divisiones”.
El galeno criticó la concentración de poder actual en la entidad, los actos anticipados de campaña y la falta de contrapesos políticos efectivos.
Hizo también un llamado al Instituto Tlaxcalteca de Elecciones (ITE) para que asuma un “rol protagónico” y garantice un proceso equitativo. “No veo perfiles completos entre los aspirantes actuales que hayan vivido los tres niveles [de gobierno], que tengan trayectoria sólida y que se hayan preparado para gobernar”, señaló, subrayando la coyuntura como una oportunidad para el surgimiento de “liderazgos naturales desde las comunidades”.
Aunque no cerró por completo la puerta a una eventual invitación de algún partido si existiera “sincronía ideológica” y libertad plena, reafirmó su compromiso con la vía ciudadana. “Si no hay una opción real, la gente se queda en casa. Hay que quitarle el temor a participar”, concluyó.