El alcalde de Tlaxcala, Alfonso Sánchez García, se enfrenta a un reto significativo, un pasivo de más de 9 millones de pesos en laudos laborales, el cual debe saldar antes de que termine el año. Esta carga financiera representa un obstáculo para el Ayuntamiento y afecta directamente la capacidad de llevar a cabo obras públicas.
Con más de 180 trabajadores basificados, el alcalde ha resaltado que los recursos actuales son insuficientes para atender todos los problemas que enfrenta la administración municipal. .
“Estamos haciendo un esfuerzo constante para mantener operativas todas las áreas, a pesar de las limitaciones económicas. Nuestro objetivo es no afectar a la ciudadanía”, declaró Sánchez García, reconociendo que la situación es complicada debido a la falta de recursos.
De igual manera, apuntó que no se enfocará en grandes obras para la capital, sino que apostará por mejorar los servicios básicos como la adquisición de camiones de basura, el alumbrado público, asi como el incremento de patrullas para reforzar la seguridad.
El alcalde también hizo mención de la apertura del Camino Real, que se espera esté lista para diciembre, esta obra es resultado de la colaboración entre el Ayuntamiento y el gobierno estatal, pues ha tenido algunos retrasos, pero se mantiene optimista sobre su finalización a tiempo.
Asimismo, Sánchez García aclaró que la administración municipal no tiene control sobre los sistemas de agua gestionados por comunidades bajo usos y costumbres, que son responsables de proveer el servicio a quienes no están conectados a la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado del Municipio de Tlaxcala (CAPAM). Este aspecto ha generado problemas adicionales que dependen de la gestión de los comités locales.