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* Autoridades acuerdan regular su uso en las escuelas

La regulación del uso de celulares y tabletas dentro de las escuelas avanza en todo el país y tendrá aplicación en Tlaxcala, como parte del acuerdo alcanzado por las 32 autoridades educativas estatales durante la sesión del Consejo Nacional de Autoridades Educativas (CONAEDU).

El acuerdo establece criterios para regular el uso de dispositivos digitales en los planteles educativos, con el propósito de promover un manejo responsable, seguro y, cuando corresponda, con fines pedagógicos. La medida forma parte del diálogo nacional impulsado por la presidenta Claudia Sheinbaum para establecer reglas sobre el uso de tecnología en las comunidades escolares.

En Tlaxcala, la discusión no parte de cero. La Secretaría de Educación Pública del Estado (SEPE) ya estableció lineamientos para regular el ingreso, resguardo y utilización de celulares, tabletas, relojes inteligentes y otros dispositivos electrónicos en escuelas de educación básica.

La medida busca atender uno de los principales retos que enfrentan actualmente los planteles: equilibrar el aprovechamiento de las herramientas tecnológicas con la necesidad de mantener la atención de los estudiantes y garantizar ambientes adecuados para el aprendizaje.

La regulación también coloca sobre la mesa factores relacionados con el bienestar de niñas, niños y adolescentes. El uso excesivo o inadecuado de dispositivos puede estar vinculado con distracciones durante las clases, conflictos derivados de redes sociales y dificultades para mantener la concentración dentro del aula.

La intención, de acuerdo con el planteamiento nacional, no es eliminar la tecnología de las escuelas, sino establecer reglas claras para que celulares y tabletas puedan utilizarse cuando tengan una finalidad educativa, bajo condiciones de seguridad y responsabilidad.

Con este acuerdo, las autoridades educativas de Tlaxcala deberán mantener la coordinación con las comunidades escolares para la aplicación de las disposiciones, considerando las características de cada plantel y las necesidades de estudiantes, docentes y familias.

La pregunta para los padres de familia es: ¿El celular debe quedar fuera del aula o convertirse en una herramienta educativa bajo reglas claras?