A doce meses del incendio forestal de Altzayanca. Renuevos y reforestación, inicio de un proceso de casi 60 años.

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Texto y Foto: J. Guadalupe Pérez

Mudo testigo de aquel Martes Negro del incendio en Altzayanca, un árbol de ocote se mantiene de pie con sus ramas carbonizadas, abiertas al horizonte en un silencioso grito de ayuda, un doloroso recordatorio del incendio forestal que arraso con casi dos mil hectáreas.

A doce meses de aquella fatídica fecha del año 2025, aún son visibles las huellas del fuego que arrasó por cinco días arrasó con cerca de dos mil hectáreas en el poniente del estado de Tlaxcala; pero también por entre la maleza, se miran venir renuevos de especies nativas.

Desde lo alto del cerro de San Gabriel la claridad en el ambiente contrasta en extremo con lo espeso de la capa de humo y el caos que se vivió aquellos días, y tal vez la tranquilidad y el silencio tal vez se deba también a la ausencia de aves y de pequeña fauna.

En doce meses, ha sido inyectados diez millones de pesos en distintos programas en los que trabajan los gobiernos federal, estatal y municipal, acciones que han ido de la reforestación el tratamiento y recuperación de suelos, así como la educación ambiental con habitantes del municipio de Altzayanca.

La siembra de 350 mil arbolitos en los ejidos de Santiago Altzayanca, Guadalupe Buena Vista y Santa Cruz Pocito es solo el inicio, habrá que esperar que se dé un buen manejo de los recursos, y a que sea efectiva la educación ambiental entre los lugareños, ya que depende con mucho de la participación de la población y autoridades locales que se pueda alcanzar una regeneración total.

Los tiempos con que trabaja la naturaleza son incuestionables, los primeros rebrotes surgen al año y medio, tardan en madurar 25 años, pero para que se restaure toda la biodiversidad en un sitio incendiado se requieren hasta 60 años, así que habrá que llenarse de paciencia, pero ante todo, cuidar mucho los recursos naturales con los que cuenta el estado.