- Los menores estadounidenses también están siendo expulsados o separados sin el debido proceso, mientras no existe una política de reunificación en el país ni en las naciones a donde van sus familiares
Al menos 11 mil niños, ciudadanos de EU, comparten la misma pena, cortesía del presidente Donald Trump: sus padres fueron arrestados por haber ingresado irregularmente al país.
Así lo reveló una investigación de ProPublica, que calculó, con base en datos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), que las detenciones de padres de hijos nacidos en EU se han duplicado desde que Trump regresó al poder, en enero de 2025.
El medio comparó enero-agosto de 2024 con enero-agosto de 2025 y encontró que, en la administración Trump, 866 madres de niños ciudadanos fueron arrestadas, frente a 351 con su antecesor Joe Biden; 92% quedaron detenidas, frente a 75% con el mandatario demócrata; 24% fueron liberadas, frente a 58% de su antecesor; 60% terminaron removidas, frente a 31% en el periodo comparable anterior. En promedio, ProPublica concluyó que las madres de niños ciudadanos estaban siendo deportadas a un ritmo cuatro veces mayor en la era Trump 2.0.
Las organizaciones que están en la primera línea siguiendo muy de cerca esta crisis hablan de niños ciudadanos estadounidenses expulsados o separados sin debido proceso, de madres y padres deportados sin poder decidir qué hacer con sus hijos; y de un aparato de deportación que ya no se detiene ante la ciudadanía de los menores. La Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU) denunció en abril de 2025 que ICE deportó desde Louisiana a dos familias con tres niños ciudadanos de dos, cuatro y siete años. Una de las madres estaba embarazada, y uno de los niños tenía cáncer metastásico.
La red Children Thrive Action Network (CTAN) comenta a EL UNIVERSAL que la deportación de niños ciudadanos sin debido proceso “es otra violación clara de los derechos de ciudadanos y no ciudadanos”. Adriana Cadena, de la coalición Protecting Immigrant Families, asegura que la estrategia de inmigración de Trump “se vendió como una ofensiva contra criminales violentos, pero se convirtió en un ataque contra niños ciudadanos estadounidenses”.
La ACLU y el Proyecto Nacional de Inmigración han descrito casos de familias incomunicadas en el momento exacto en que debían decidir sobre la salud, la custodia y la seguridad de sus hijos: una madre tuvo menos de un minuto de llamada antes de que el contacto fuera cortado cuando su esposo intentó darle el teléfono de la defensa legal. Madres detenidas no pudieron hablar con los tutores a cargo para tomar la decisión básica que cualquier familia debe poder tomar: “Qué es lo mejor para nuestro hijo”. La ACLU sostuvo que esa crueldad y esa negativa deliberada de acceso legal y médico “no sólo son ilegales, sino inhumanas”.
La Comisión de Mujeres Refugiadas (WRC) y los Médicos por los Derechos Humanos (PHR) concluyen en un informe al que EL UNIVERSAL tuvo acceso, construido con entrevistas en Honduras a padres recién deportados, personal médico, sicólogos y funcionarios, que “ICE viola de forma rutinaria su propia directiva sobre padres detenidos”. Esa norma, del 2 de julio de 2025, obliga a agentes a preguntar si la persona arrestada tiene hijos y a darle la posibilidad de decidir qué pasará con ellos si es deportada. El informe dice que “eso no está ocurriendo”. Zain Lakhani, directora de derechos y justicia migrante de la WRC, tiene testimonios de “niños dejados llorando por sus madres, niños pequeños abandonados sin aviso, padres deportados sin oportunidad de decidir qué pasará con sus hijos”.
Con información de El Universal
